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La venta: Implicacion si o si

 

Por lo poco que sé (o mucho, depende de la humildad de cada uno y de la perspectiva de que cada día podemos y debemos de buscar mejorar en lo que hacemos) en referencia a la venta y la atención al cliente, hay una cosa que me quedó clara desde el principio, y es la de la implicación en lo que haces. No podemos vender un producto o un servicio si no estamos implicados al 150%, si no lo estudiamos a fondo, pero no porque nos lo pidan o nos “obligue” la empresa para la que trabajamos o el cliente al que le vamos a realizar un proyecto profesional, lo tenemos que hacer, primero porque deberíamos de cumplir muy bien con nuestra obligación , segundo por amor propio y tercero porque queremos conocer hasta el último detalle qué es lo que estamos vendiendo, porque aprender y formarnos cada día, redunda en nuestro beneficio como profesional y persona y aporta valor al trabajo que desempeñamos para la empresa y para nosotros mismos.

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“Pon tu alma en todo lo que hagas” Ramón Menéndez Pidal

De esta manera podremos ofrecer al cliente una imagen excelente, la de un profesional que contesta con seguridad y habilidad, que ha hecho los deberes y que sabe de lo que habla, que lo vive, que tiene ese brillo especial en los ojos y que se emociona cuando vende un producto y un servicio porque lo hace con la convicción de que está ofreciendo lo más sobresaliente y especial para “su cliente”, si, cliente con comillas porque considera que ese cliente es suyo y no solo de la empresa. Si conseguimos transmitir energía, vitalidad, seguridad y además hacemos las preguntas adecuadas, inocularemos en “nuestro” futuro comprador/ora esa sensación de que tiene delante un vendedor, un profesional como la copa de un pino, a alguien en el que se puede confiar. Y si confiamos en esa persona, estamos preparados y dispuestos a dejarnos aconsejar y tendremos en cuenta su opinión. De esta forma nuestra elección como cliente será con toda probabilidad, más acertada.

Y mira que es fácil detectar enseguida a un buen profesional de la venta en cualquier sitio. Si, es esa persona capaz de atraer, de aportar esas sensaciones positivas y que se diferencian enseguida del resto de compañeros por su disponibilidad, su capacidad de observar y de ser un visionario adelantándose a los pasos de los demás. Es aquél que cuando atiende a un cliente, sabe muy bien cómo dirigirse a él o ella, como propiciar el ambiente adecuado y relajado, como hacerle la carantoña a un niño que siempre agrada a los padres y como domina los tiempos para ofrecer en el mejor instante la opción que necesiten más los clientes.

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“No existen buenos o malos productos, lo importante es quién los vende y quién los usa” Sonia Rujas

Ese vendedor implicado sabe qué hacer para superar los obstáculos que pueden echar a perder su venta ofreciendo rápidamente alternativas que previamente habría tenido en cuenta. Esa implicación provoca también un sentimiento de pertenencia a la organización y hace crecer día a día la opinión de que esa empresa tiene empleados que saben lo que se hacen. Hace subir su valor y además proporciona un extraordinario mecanismo de publicidad. Porque vender es algo más que cambiar un producto o servicio a cambio de dinero, es lograr sensaciones, impresiones y recibir un feedback. Es sentirse parte de algo, una empresa, una organización que a pesar de sus problemas, permanece al pie del cañón cada día. Y te sientes bien por hacer un trabajo por el que te remuneran y porque perteneces a esa profesión donde sí importan y mucho las maneras y la forma de relacionarse con los clientes, porque te gusta estar con personas, preocuparte por ellos, generar confianza, resolver problemas aportando soluciones. Porque cada día conoces a alguien diferente que enriquece con sus matices tu profesión. Y porque al fin y al cabo, son “tus clientes”, esas personas que acaban confiando en ti, y esa responsabilidad te enorgullece como vendedor.

 

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6 acciones para mejorar la confianza cuando te quedas sin empleo

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foto:Taylor Schlades

Desempleo es una palabra extraordinariamente común y catastrófica. No voy a valorar los números con los que bailamos todos los meses. Están ahí y todos los conocemos. Independientemente de las cantidades en las que podemos debatir numerosos temas sobre la realidad de las estadísticas, lo cierto es que detrás de éstas hay un sinfín de dramas y vivencias diarias que minuto a minuto socaban la moral y la autoestima de millones de personas. 

Por desgracia, día a día vamos conociendo a alguien que se ha quedado sin trabajo. Hace unos años este hecho era podía ser casual, donde escuchabas que alguien que conocías de una manera lejana se había quedado sin trabajo. Pero este post no es para auto compadecernos, sino para REACCIONAR ante esta desagradable situación.

Me interesa la reacción ante este nuevo reto que se nos presenta (a mí incluido) y qué acciones vamos a realizar para situarnos nuevamente en el mercado de trabajo. 

ACCIONES PARA RECUPERAR LA CONFIANZA

1- Asimilar la situación.

Que te incluyan en un ERE, te despidan o se te acabe un contrato y te veas de repente en tu casa un día a las 3 de la tarde y no para comer, es un golpe difícil de digerir. Cuanto antes lo asumamos, mejores y mayores posibilidades tendremos de comenzar de nuevo.

2-Aprovechar la experiencia adquirida.

Ya está hecho, no hay que darle más vueltas. Podemos echar la culpa a quien sea, pero no vamos a volver atrás. Este mazazo nos tiene que servir para aprender y para evolucionar a una mejor etapa profesional y personal. ¿Estabas contento en tu trabajo? pues saca todo lo positivo de él y aprovecha todo lo que has aprendido para dar valor a tu currículum.

3- Recupera la autoestima. 

Hay una frase que me gusta, “el problema no es tropezar con una piedra, el problema es encariñarse con ella” es de Laura Moratalla. Vamos a respirar, a bajar de la nube gris en la que nos hemos metido y a recuperar la compostura. Seguro que nos duele en el alma que algo así nos haya pasado a nosotros, pero piensa que mucha gente igual que tú, ha sabido afrontarlo y superarlo. Incluso su vida ha mejorado. Así que lo mejor es que te  repongas (sé que te costará un tiempo) y empieces a analizar qué es lo que quieres y puedes hacer para estar mejor.

4Mantenerse ocupado. 

Haz lo que antes no podías por “falta de tiempo”, deporte,pasear, leer, bricolaje, sacar a pasear a los niños, al perro, hablar con los amigos, ir al cine. Tienes que ocupar tu mente en cosas que te llenen, que te diviertan y te distraigan. Prepararse físicamente ayuda mucho, mejora tu salud, previene enfermedades, cuida tu figura, mejora tu autoestima y hace que te encuentres mejor mentalmente. 

5-Cuidar el entorno familiar.

Al recuperar tu autoestima, ocupar parte de tu tiempo en lo que te gusta (teniendo en cuenta las obligaciones) mejorarás la seguridad en ti mismo, ganarás confianza y te valorarás mucho más. 

Esto ayudará mucho a que tu entorno familiar vea que reaccionas ante un hecho muy complicado y evitará que traslades esa presión negativa del “qué voy a hacer ahora” a tus hijos, a tu pareja o a tus padres y hermanos.

6Análisis DAFO. (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades). 

Es el momento de saber qué cualidades y habilidades tienes. Qué actitud vas a seguir y que aptitudes tienes que añadir. 

-Si tu Debilidad es manejar un ordenador e internet o no eres muy hábil con las redes sociales, prueba e informarte, consulta y haz cursos sobre ello. Es esencial hoy en día estar en las redes sociales. No sólo en las de profesionales como Linkedin, también en el resto, TwitterFacebookGoogle+Pinterest.

Date de alta en portales de empleo como Infojobs, (el más conocido) pero hay muchos más. En Linkedin te recomiendo que te unas a grupos afines a tus gustos profesionales e interactúes con ellos. De esta manera ganarás visibilidad e imagen. En Google+ únete a las comunidades y publica en ellas, procura aporta y generar valor. Sé generoso leyendo y haciendo +1 y compartiendo información de los demás.

-Amenazas. Siempre tendrás muchas; la competencia de otros candidatos con mejor currículum, el sector de tu experiencia profesional no genera muchas ofertas, siempre hay alguien más listo, más guapo y más alto… pero no olvides que no hay nadie como tú, eres diferente. 

Fortalezas. Tienes más de las que crees. Don de gentes, responsabilidad, autocrítica, esfuerzo, ganas de aprender, conseguir objetivos, trabajo en equipo y mucha profesionalidad, entre otras. Averigua cuáles son para destacarlo en tu Currículum Vitae y en la Carta de Presentación.

Oportunidades. Están ahí fuera, sólo hay que encontrarlas. Lo importante es que no desistas, de que no te hundas (ten en cuenta de que si tú lo haces darás mucha ventaja a los demás). Hay más opciones de trabajo de las que pensamos. Hay que ampliar nuestro horizonte. Tendrás que crear el hábito de la búsqueda de trabajo. Leer todo lo que puedas, si es posible sobre entrevistas de trabajo, cómo afrontarlas, que tienes que decir y que no, el lenguaje no-verbal, las dinámicas de grupo.

También relacionarse de todas las maneras posibles, de la forma tradicional a través de entregar currículos en las empresas, a los amigos y a los conocidos y de la actual, a través de las redes sociales y de los portales de empleo, así como siguiendo las empresas que te interesan, investigando sus novedades e interactuando con ellas.

¡Prepárate, ha llegado tu momento! ¡Aprende, lee, fórmate y relaciónate y los resultados llegarán!

Gracias por llegar hasta aquí, si te ha gustado, por favor comparte y sé generoso. 

Siempre es bueno terminar con una sonrisa…

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